El acné es un problema de la piel que afecta de forma universal a todas las razas.
Se presenta con más frecuencia a partir de la adolescencia y es más intenso entre los quince y los veinte años de edad.
Cuando comienza el desarrollo puberal y debido precisamente a la acción de las hormonas, las glándulas sebáceas y los folículos pilosebáceos aumentan su actividad, esto hace que su estructura se hipertrofie y en algunos casos se infecte. Situación que da lugar al acné.
La aparición del acné tiene una incidencia familiar y aunque es propio de la adolescencia, puede presentarse a cualquiera edad.
La prevención es difícil, pero si las medidas de higuiene son precoces y adecuadas, las secuelas estéticas pueden ser mínimas o inexistentes.
¿Qué es el Acné?
¿ Por qué se Produce Acné ?
Tipos de Acné
¿Qué se debe hacer?
Tratamiento
Conviene Saber que ..
Es una erupción cutánea inflamatoria que afecta a las glándulas sebáceas y los folículos pilosebáceos y que se caracteriza por la existencia de comedones, pústulas y quistes en diversas proporciones.
Durante la pubertad, al aumentar la cantidad de hormonas circulantes, se estimula la actividad del folículo pilosebáceo. Ello hace que se descame la pared folicular, que junto con el sebo que produce el folículo forma un tapón que obstruye la salida de la glándula. Esto produce una reacción inflamatoria en la piel con liberación de queratina, bacterias y sebo.
El Acné vulgar es siempre el mismo, pero para clasificarlo los médicos hacen diferencias en relación a su gravedad o cuando sólo se presenta en determinadas zonas o se produce en diferentes épocas de la vida.
Así denominan "acné premestrual" a aquel que se presenta en la mujer adulta en relación con la aparición del período. Igualmente, el "acné neonatorum" es aquel que puede aparecer en los lactantes durante las primeras semanas de vida.
Respecto a su intensidad, lo clasifican en leve, moderado o grave. Para ello analizan el tipo de lesiones que se presentan y su estado de virulencia. Los comedones, las pápulas y las pústulas son las más frecuentes. La consecuencia a largo plazo de todas estas lesiones es la aparición de cicatrices persistentes que pueden provocar alteraciones estéticas permanentes.
Además de la infección, las lesiones cutáneas en el acné se ven agravadas por la manipulación de las pápulas durante la fase aguda de la enfermedad.
Lo más importante es que el adolescente esté claramente informado de lo que sucede. Hay que dejar claro que el problema que padece es una enfermedad de la piel, de pronóstico leve en la mayoría de los casos, que es autolimitada y que desaparecerá en poco tiempo.
El médico realiza el diagnóstico fácilmente ante la existencia de las distintas lesiones de la piel y es el que decidirá el tratamiento a seguir y valorará el grado de repercusión emocional, para determinar cuál será la mejor actitud terapéutica.
Aunque existen casos de curso crónico y pronóstico más grave, en la mayoría el pronóstico es favorable y se debe animar al adolescente a colaborar en el tratamiento, que es prolongado y en ocasiones tedioso.
Lo más importante es mantener unas medidas de higiene que eviten en lo posible la infección y contaminación de las lesiones cutáneas.
Es muy importante evitar la maceración y la presión manual sobre las lesiones ya existentes.
Los medicamentos más utilizados por los dermatólogos son el peróxido de benzoilo, las tetraciclinas y el ácido retinoico.
El tratamiento del acné debe ser realizado siempre por un especialista en dermatología, pues las prácticas populares para intentar controlar la enfermedad pueden perjudicar de forma notable su evolución.
Las formas clínicas más severas de acné pueden provocar en la piel cicatrices y lesiones permanentes que en ocasiones dan lugar a importantes repercusiones psíquicas.